
El jefe de la OTAN, Mark Rutte, actuó con cautela este jueves cuando el presidente estadounidense Donald Trump elucubraba sobre una anexión de Groenlandia y criticaba a los aliados por el gasto en defensa.
Trump comenzó elogiando a Rutte, quien se ha ganado la reputación de ser capaz de gestionar al voluble presidente, por su «fantástico trabajo» en el nuevo cargo que asumió hace apenas unos meses.
Y se embarcó en uno nuevo: su plan de anexionar Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, miembro fundador de la OTAN.
Trump añadió: «¿Sabes, Mark? Necesitamos eso para la seguridad internacional (…) tenemos a muchos de nuestros actores favoritos rondando la costa y debemos ser cautelosos». Se refería, aparentemente, al creciente interés chino y ruso por la región ártica.
El jefe de la OTAN esbozó una sonrisa y se recostó en su sillón, con las piernas cruzadas. Contestó que quería mantenerse al margen.
«No quiero involucrar a la OTAN en eso», dijo.
Pero el siempre diplomático Rutte respaldó el argumento de Trump sobre el interés ruso y chino en la región ártica.
«En lo que respecta al extremo norte y al Ártico tiene toda la razón», afirmó Rutte. «Los chinos usan estas rutas. Sabemos que los rusos se están rearmando. Sabemos que carecemos de rompehielos», explicó.
«Por lo tanto, el hecho de que los siete países árticos, además de Rusia, colaboren en esto bajo el liderazgo de Estados Unidos es fundamental para garantizar la seguridad de esa región, de esa parte del mundo», declaró.
Rutte no parece tener fácil la tarea de mantener a Trump de parte de la OTAN.
Trump ha pedido anteriormente a sus socios que aumenten el gasto anual en defensa al 5% del PIB desde el objetivo actual del 2%, un umbral que la OTAN esperaba que solo 23 de los 32 miembros cumplieran el año pasado.
El jefe de la OTAN también apoyó los esfuerzos de Trump para negociar un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia. «Romper el estancamiento fue crucial», opinó.
Con información de la agencia de noticias: AFP