
El Canal de Panamá anunció este lunes 10 de marzo de 2025, que analiza construir y operar un gasoducto de 80 km a través del istmo para ampliar sus negocios, en medio de las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de recuperar la vía interoceánica.
Como es imposible duplicar los tránsitos de buques gaseros por el canal en ese lapso, el gasoducto se presenta como una alternativa rentable, indicó.
En Panamá existe desde hace años un ducto que transporta petróleo desde la costa del Pacífico al Atlántico, pero no pertenece a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), el ente estatal autónomo que opera la vía desde que fue entregada por Estados Unidos a manos panameñas el último día de 1999.
«Los volúmenes de adquisición de Japón son impresionantes. Estamos hablando de que ellos necesitarían un volumen de aproximadamente dos millones de barriles al día (…) pero el canal no tiene capacidad» para duplicar los tránsitos de buques gaseros, explicó Vásquez.
«Entendemos que es un negocio complejo, es un negocio diferente, pero yo no creo que haya ninguna razón por la cual haya que tenerle miedo», añadió el jefe de la ACP en una rueda de prensa junto al ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza.
Vásquez dijo que este nuevo negocio no infringiría las normas constitucionales ni la ley orgánica de la ACP.
Trump ha prometido que «va a recuperar» la vía marítima inaugurada por Estados Unidos en 1914 y ampliada por Panamá en 2016 para permitir el paso de buques más grandes.
En medio de la presión de Trump, Hutchison anunció el 4 de marzo que acordó vender su participación en las dos terminales del canal, Balboa y Cristóbal, y en otras instalaciones portuarias a un consorcio estadounidense.
Los dichos de Trump han tensado los lazos entre ambos países.
Aunque Vásquez e Icaza evitaron mencionar a Trump, el ministro expresó «el canal de Panamá, como todos saben, es panameño», mientras que el jefe de la ACP afirmó que «las circunstancias coyunturales no pueden ser el eje sobre el cual gravita la visión de largo plazo de una institución».
Esta cifra no incluye el monto requerido para el gasoducto, cuya construcción debe ser decidida por la junta directiva del canal.
«Hemos hecho los análisis preliminares» sobre la inversión necesaria, dijo Vásquez.
«Entonces lo que estamos viendo [ahora] es cuál sería el cuándo hacerlo y cómo conseguimos un volumen de contrato fijo [de suministro de gas] que haga financiada la obra», añadió.
Un proyecto en marcha es la construcción de un embalse en el río Indio para asegurar el suministro de agua en el canal, que funciona con agua dulce, y que se vio afectado en 2023 por una sequía que llevó a reducir temporalmente los tránsito de buques.
Con información de la agencia AFP