
Una jueza de California rechazó el martes la solicitud del magnate Elon Musk de impedir que el gigante estadounidense de la inteligencia artificial OpenAI, creador de ChatGPT, se convierta en una organización con fines de lucro.
El magnate de origen sudafricano, que ahora es asesor cercano del presidente estadounidense Donald Trump, formó parte del equipo de 11 personas que cofundó OpenAI en 2015.
Pero los desacuerdos entre Musk y la gerencia, particularmente con el director ejecutivo Sam Altman, aumentaron y finalmente dejó la compañía en 2018.
Musk alega que los líderes de OpenAI abusaron de su confianza y traicionaron los principios fundacionales de la organización.
En 2024, abrió varios frentes legales contra OpenAI, incluida la denuncia para evitar que se convirtiera en una empresa con fines de lucro.
Sin embargo, Altman considera que el camino hacia las ganancias es crucial para alcanzar sus objetivos, incluido el desarrollo de la llamada IA «general», un desarrollo que podría igualar o superar la inteligencia humana.
Con información de la agencia de noticias: AFP