
La primera fase de la tregua entre Israel y Hamás en su guerra en la Franja de Gaza termina este sábado sin que las negociaciones sobre las siguientes etapas hayan alcanzado resultados.
Durante estas semanas, este movimiento islamista en el poder en Gaza liberó a 25 rehenes y devolvió los cadáveres de otros ocho a Israel, a cambio de la excarcelación de cientos de prisioneros palestinos en centros penitenciarios israelíes.
Egipto anunció el jueves que las partes implicadas «habían iniciado intensas conversaciones para discutir las siguientes fases del acuerdo de tregua, en medio de esfuerzos para asegurar la implementación de los entendimientos previamente pactados».
Sin embargo, el sábado por la mañana, no había señales de consenso ni se había comunicado la presencia de ninguna delegación de Hamás en la capital egipcia.
Max Rodenbeck, analista del centro de reflexión International Crisis Group, estima que la segunda fase del acuerdo no empezará el sábado, pero que «el alto el fuego probablemente tampoco colapsará».
De su parte, Hamás presiona fuerte para iniciar la segunda etapa después de las amplias pérdidas encajadas durante la devastadora guerra.
De las 251 personas secuestradas durante el ataque de Hamás, 58 continúan en Gaza. El ejército israelí considera que 34 de ellas están muertas.
La tregua también permitió la entrada de más ayuda al territorio palestino, donde más del 69% de los edificios quedaron dañados o destruidos, casi toda la población desplazada y el hambre acecha, según Naciones Unidas.
En Gaza, como en el resto del mundo musulmán, este fin de semana también empieza el mes sagrado del ramadán.
La guerra comenzó con el ataque de Hamás del 7 de octubre que resultó en la muerte de 1.218 personas, en su mayoría civiles, según un recuento de la AFP de los datos oficiales.
En uno de los pocos incidentes durante esta tregua, el ejército israelí anunció el viernes un ataque aéreo contra dos «sospechosos» que se acercaban a sus tropas en el sur de Gaza. Un hospital de Jan Yunis reportó la recepción de una persona muerta «en un bombardeo».
En Israel, algunos de los rehenes liberados tras más de un año de cautiverio empiezan a compartir sus vivencias.
«Durante un año y cuatro meses mis piernas estuvieron encadenadas con candados muy, muy pesados que me cortaban la carne», afirmó Eli Sharabi, de 53 años, en una entrevista televisada.
El hombre, liberado en esta primera fase de la tregua, también relató haber pasado mucha hambre por la privación de alimentos.
A cambio de su regreso y el de otros rehenes, Israel liberó a unos 1.800 palestinos de sus cárceles.
Según esta organización, más de 250 empleados médicos de Gaza fueron detenidos por Israel desde el estallido de la guerra.
Con información de la agencia de noticias: AFP

