
El papa Francisco continúa hospitalizado en Roma por una neumonía bilateral, con diagnóstico «reservado» pese a la mejoría de las últimas horas. Estos son los escenarios que se plantean, cuando se cumplen 14 días de ingreso en el hospital Gemelli:
Pese a sus 88 años y sus numerosos problemas de salud pasados, el papa argentino, conocido por su fortaleza de carácter, parece ir mejor.
«El papa durmió bien durante la noche y ahora está descansando», indicó el Vaticano en un breve comunicado la mañana del jueves, horas después de que su último parte médico anunciara una «leve mejoría», con pronóstico «reservado».
La neumonía que padece en los dos pulmones requiere como mínimo tres semanas de convalecencia, aunque el equipo médico no se ha pronunciado hasta ahora sobre la duración de su hospitalización.
Una novedad para el jesuita argentino, conocido por su fuerte ritmo de trabajo y su alergia a las vacaciones.
«Cuesta imaginar que Francisco reanude sus actividades con el mismo ritmo después de tamaña alerta», apunta una fuente vaticana que prefiere el anonimato. «Necesariamente habrá un período de transición», observa.
En junio de 2023, tras 10 días de hospitalización por una operación abdominal, el santo padre tuvo que guardar un período de convalecencia. Pero sucedió en verano, un período habitualmente más tranquilo.
En marzo del año pasado tuvo que anular a última hora su participación en el Vía Crucis del Viernes Santo, en el Coliseo, por motivos de salud.
Por último, queda en el aire su capacidad de volver a viajar. El siguiente desplazamiento al extranjero, que aún no fue oficializado, sería en mayo a Turquía, con motivo de los 1.700 años del Concilio de Nicea.
En caso de fallecimiento, la Santa Sede prevé un protocolo sumamente estricto.
A él le corresponde convocar las reuniones de cardenales, llamadas «congregaciones», y decidir en sintonía con ellas el día y la hora designados para exponer los restos del difunto papa, así como la fecha de inhumación, que debe producirse entre el cuarto y el sexto día después del fallecimiento.
El cónclave, encargado de elegir al nuevo papa, debe arrancar entre 15 y 20 días después del óbito.
La especulación en torno a una posible renuncia del papa redobló desde su ingreso en el hospital Gemelli el pasado 14 de febrero, y esto continuará previsiblemente en los próximos meses.
«Si el papa sobrevive, muchos imaginan luego que querrá terminar el año del Jubileo, pero que a continuación, ya con 89 años [en diciembre], tendrá sobre la mesa la cuestión de saber si debe renunciar o no», explica a AFP el vaticanista italiano Marco Politi.
Francisco ha convocado un consistorio, es decir una reunión de cardenales, para la proclamación de nuevos santos. Precisamente ese fue el marco que eligió su predecesor, Benedicto XVI, para comunicar sorpresivamente su renuncia en 2013. De momento no hay fecha para dicho consistorio.
Y, en cualquier caso, el hecho de que haya retomado el trabajo desde su habitación de hospital para, entre otras cosas, aprobar la canonización del venezolano José Gregorio Hernández, apunta a que Francisco sigue al mando.
Con información de la agencia de noticias: AFP