
Los países de la OTAN reafirmaron este martes 26 de noviembre de 2024, la continuidad de su apoyo a Ucrania, país que fue objeto de un ataque por parte de Rusia con un misil experimental de medio alcance, en un gesto considerado como una tentativa de intimidación.
En una escueta nota oficial divulgada al fin de la reunión, la OTAN apuntó que el uso del misil balístico experimental fue visto como «otro intento de Rusia de aterrorizar a la población civil de Ucrania e intimidar a quienes apoyan» a ese país.
La embajadora de Ucrania ante la OTAN, Natalia Galibarenko, señalo en una nota que los funcionarios de su país insistieron en que el ataque fue «un intento infructuoso de intimidar» a los países de la OTAN.
Rusia «busca obligar a algunos aliados [de la OTAN] a reconsiderar su decisión de permitir que Ucrania utilice armas de largo alcance para atacar objetivos militares en territorio ruso», señaló la diplomática ucraniana.
Rusia lanzó el jueves 21 de noviembre de 2024, ese misil de medio alcance (denominado «Oreshnik»), sin cargas nucleares, contra la ciudad ucraniana de Dnipró.
Moscú también modificó su doctrina nuclear, para sostener que un ataque masivo contra territorio ruso con armas convencionales pero apoyado por una potencia atómica hostil, podría justificar el uso de ese armamento.
El gobierno de Ucrania había adelantado que esperaba «resultados concretos y significativos» de la reunión de este martes, pero diplomáticos de la OTAN redujeron las expectativas.
La cantidad de ayuda occidental a Ucrania se verá afectada con la elección de Donald Trump para un nuevo mandato como presidente de Estados Unidos.
El gobierno de Ucrania ha pedido su adhesión inmediata a la OTAN, pero los miembros de la alianza se limitan a afirmar que ese paso ocurrirá algún día, pero no por ahora.
Con información de la agencia de noticias: AFP