
En su primer mandato Donald Trump llevó la Casa Blanca a Florida, invitando a dirigentes a su club frente al mar en Palm Beach, pero esta vez será a la inversa.
Destacan el senador Marco Rubio, como futuro jefe de la diplomacia, Matt Gaetz como fiscal general y el congresista Michael Waltz como asesor de seguridad nacional.
La estratega de campaña de Trump, Susie Wiles, engrosa la lista como jefa de gabinete en la Casa Blanca.
«Se trata de la proximidad. Estas personas son capaces de actuar de inmediato y están comprometidas con su agenda y con avanzar con sus prioridades», declaró Joe Gruters, expresidente del Partido Republicano de Florida, al periódico local Sun Sentinel.
El abogado demócrata Daniel Uhlfelder contó al periódico que Trump era «el padrino de Florida, que repartía favores a sus compinches, amplificaba y recompensaba a sus lugartenientes».
El estratega Mike Fahey describe a Florida como una «rica veta» de talento político y empresarial, moldeada por una población diversa y una economía dinámica.
«El estado ha generado una serie de figuras poderosas en la política, el derecho y los negocios, muchas de las cuales tienen el tipo de experiencia y conocimientos que parecen una condición natural para un alto cargo gubernamental», declaró a la AFP.
Los republicanos han ocupado todos los cargos estatales y han controlado el gobierno de Florida durante décadas.
DeSantis, quien se postuló contra Trump para ser el candidato republicano de 2024, prometió durante su fallida candidatura en las primarias republicanas «Hacer que Estados Unidos sea Florida» y podría ver realizado su objetivo.
El gobernador de Florida no siempre ha estado de acuerdo con Trump pero ha convertido a Florida en un laboratorio de la agenda populista del magnate.
En su autobiografía de 2022, DeSantis menciona la lucha de «nosotros, el pueblo» contra el establishment liberal.
«Lo que Florida ha hecho es establecer un modelo de gobernanza que ha producido resultados tangibles al tiempo que ha servido como reprimenda a las élites arraigadas que han hundido a nuestra nación», escribió.
A pesar de su giro hacia la derecha, Florida todavía cuenta con una fuerte oposición, con 4,5 millones de afiliados al Partido Demócrata en ese estado.
Esto «es una pesadilla viviente», opinó Nikki Fried, la presidenta del Partido Demócrata de Florida, en un comunicado después de que se anunciara a Gaetz para el Departamento de Justicia.
«Donald Trump está asaltando nuestro estado en busca de cualquier hombre de Florida leal a él, sin importar lo incompetente, cualificado o extremo que pueda ser», añadió.
Con información de la agencia de noticias: AFP