
Los migrantes que ingresen a Panamá desde Colombia a través de la selva del Darién, en su ruta hacia Estados Unidos, serán multados hasta con 5.000 dólares, advirtió el presidente panameño, José Raúl Mulino.
«Toda persona que ingrese al país […] violando los puestos de control migratorio, terrestres, aéreos o marítimos, será multada con un monto que oscila entre mil dólares y cinco mil dólares, según la gravedad de la infracción», dijo Mulino en su conferencia de prensa semanal.
Según la nueva norma, el migrante que no pague la multa «no podrá salir del país» y, «de no contar con los recursos económicos para cumplir con la sanción impuesta, se procederá con su deportación».
El Darién se ha convertido en un corredor para los migrantes que, desde Sudamérica, tratan de llegar a Estados Unidos a través de América Central y México.
En 2023, más de 520.000 personas atravesaron la jungla, donde enfrentan peligros como ríos caudalosos, animales salvajes y bandas criminales que roban, violan y matan.
En lo que va de año unos 283.000 migrantes han ingresado a Panamá por la selva, según cifras oficiales, 37% menos que en el mismo período de 2023. La gran mayoría son venezolanos, aunque también hay colombianos, ecuatorianos, haitianos y chinos.
El gobierno panameño inició un programa, financiado por Estados Unidos, para deportar a quienes cruzan el Darién. El tema migratorio es clave en las elecciones estadounidenses del martes.
«Esperamos seguir todas las semanas con estos vuelos de repatriación», indicó Mulino.
Con información de la agencia de noticias: AFP