
El Papa Francisco ofreció un consejo a una pareja recién casada: «Discútan todo lo que deseen, pero asegúrense de hacer las paces antes de que termine el día», indicó mientras lo tomaban de las manos.
«Nunca se vayan a dormir enojados; es fundamental que cada día concluya en armonía, con un pequeño gesto o una caricia. La tensión no resuelta puede ser peligrosa y dar lugar a una ‘guerra fría’ al día siguiente», destacó el Santo Padre.
Alexis y Sergio, una pareja recién casada de San Pedro, Monterrey, eligieron Europa como destino para su luna de miel.
Su viaje tomó un giro extraordinario cuando tuvieron la oportunidad de encontrarse con el Papa Francisco durante una audiencia especial para parejas en Roma.
Este momento memorable fue el culminar de un deseo que Alexis había alimentado durante mucho tiempo: recibir la bendición papal en un contexto tan significativo.
Alexis, activamente involucrada en el Regnum Christi y exalumna del colegio Semper Altius, se presentó junto a Sergio como «sposi novelli».
La pareja se vistió para la ocasión y se unió a otros recién casados en la audiencia, gracias a la gestión del H. Bernardo Ross, L.C. Este evento especial tuvo lugar el 25 de octubre, un día que comenzó de manera mágica con la aparición de un doble arcoíris en el cielo.
A medida que esperaban la llegada del Santo Padre, la emoción creció. Cuando finalmente llegó, Alexis y Sergio experimentaron una mezcla de gratitud y alegría al escuchar su mensaje en español.
La sonrisa del Papa, su paciencia al saludar a cada uno de los asistentes y la serenidad que emanaba crearon un ambiente de cercanía y calidez que resonó en el corazón de la pareja.
Durante el encuentro, Alexis y Sergio tuvieron la oportunidad de hacerle una pregunta fundamental al Papa: “¿Qué consejo nos puede dar a los nuevos matrimonios?”.
La respuesta del Santo Padre fue clara y profunda: “Peleen todo lo que quieran, pero hagan la paz antes de irse a dormir, porque si no, al día siguiente la guerra fría es muy peligrosa”. Este consejo tocó profundamente a Alexis, quien lo interpretó como un llamado a vivir en armonía con su esposo día tras día.
La conexión espiritual de la pareja con el Regnum Christi se hizo evidente en las palabras de Alexis: “Ser parte de la familia Regnum Christi me hace sentir auténtica. He descubierto mi vocación de servicio, y eso me permite llevar a Dios a todas partes”.
Este encuentro no solo fue una bendición, sino también un momento de reafirmación de su compromiso mutuo y su fe.