
El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, anunció este jueves que tres estadounidenses más fueron detenidos en el país por presuntamente estar involucrados en actividades terroristas, aunque no precisó cuándo.
A mediados de septiembre, el Gobierno de Venezuela anunció que cuatro ciudadanos estadounidenses, entre ellos el militar activo Wilber Joseph Castañeda, dos españoles que vincula con el Centro Nacional de Inteligencia de España, y un checo fueron arrestados por presuntamente estar implicados en un plan para desestabilizar al gobierno del presidente Nicolás Maduro.
El ministro aseguró que todos los detenidos, incluidos los tres recientes, se encuentran «bien» y que se les están garantizando sus derechos.
Además reveló las identidades de los estadounidenses capturados en Venezuela: Gregory David Werber, Aaron Barrett Logan, David Guttenberg Guillaume, Jonathan Pagan González, David Estrella y José Marcelo Vargas.
El portavoz del Departamento de Estado de EE.UU, Matthew Miller, dijo al ser consultado sobre el tema: «Hemos visto los informes, estamos monitoreando la situación y recopilando más información. Obviamente, la seguridad y protección de los ciudadanos estadounidenses en cualquier lugar del mundo es nuestra primera prioridad. Y vamos a recopilar más información sobre esto en las próximas horas».
Cabello ha acusado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Administración de Control de Drogas de EE.UU (DEA) y el Centro Nacional de Inteligencia de España (CNI), de dirigir operaciones para derrocar al gobierno de Maduro.
Ha dicho, además, que las organizaciones criminales el Tren de Aragua y el Tren del Llano están implicadas en el plan, y han organizado el ingreso de mercenarios a Venezuela.
También acusó a la líder opositora venezolana, María Corina Machado, y a otros miembros de la oposición, así como al expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, de estar involucrados.
El Departamento de Estado de EEUU y el gobierno español han negado las acusaciones.
“Es lógico que digan que no tienen nada que ver”, dijo Cabello en conferencia de prensa.
El ministro informó también sobre el decomiso de 71 nuevas armas de guerra tipo AK fabricadas en EEUU por la empresa Century Armes, y acusó a Iván Simonovis, un comisario considerado preso político durante el gobierno del expresidente Hugo Chávez y ex comisionado de Seguridad e Inteligencia del desaparecido gobierno interino, de estar detrás de supuestas operaciones de tráfico de armas.
Cabello leyó una comunicación de la Interpol en la que alertan sobre un envío, vía marítima, a Venezuela de armas adquiridas de forma ilegal en Estados Unidos.