El cambio climático intensificó el mortal huracán Helene, según estudio

"Todos los aspectos de este evento fueron amplificados por el cambio climático en diferentes grados", dijo Ben Clarke, coautor del estudio e investigador del Imperial College de Londres, en una conferencia de prensa. "Y veremos más de lo mismo a medida que el mundo continúe calentándose"

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Las lluvias torrenciales y los poderosos vientos del huracán Helene se intensificaron aproximadamente un 10 por ciento debido al cambio climático, según un estudio publicado por el grupo World Weather Attribution (WWA).

Aunque un aumento del 10 por ciento «puede parecer relativamente pequeño… ese pequeño cambio en el peligro realmente conduce a un gran cambio en los impactos y los daños», dijo la científica climática Friederike Otto, quien dirige la organización de investigación.

El estudio también encontró que los combustibles fósiles, la causa principal del cambio climático, han hecho que huracanes como Helene tengan una probabilidad 2,5 veces mayor de ocurrir.

Huracan Helene
Más de 150 personas murieron por el paso del huracán Helene en EE.UU

En otras palabras, antes se esperaba que tormentas de la magnitud de Helene ocurrieran una vez cada 130 años, pero ahora la probabilidad es más cercana a una vez cada 53 años, en promedio.

Para realizar el estudio, los investigadores se centraron en tres aspectos del huracán Helene: las precipitaciones, los vientos y la temperatura del agua del Golfo de México, un factor clave en su formación.

La investigación de WWA, un grupo internacional de científicos y meteorólogos que estudian el papel del cambio climático en los fenómenos meteorológicos extremos, llega mientras el estado de Florida, en el sureste de Estados Unidos, se prepara para la llegada de otro gran huracán, Milton, apenas 10 días después de que lo azotara Helene.

Destrucción

Helene tocó tierra en el noroeste de Florida el 26 de septiembre como un huracán de categoría 4 con vientos de hasta 140 mph (225 kph).

La tormenta luego se desplazó hacia el norte, provocando fuertes lluvias e inundaciones devastadoras en varios estados, incluido Carolina del Norte, donde se cobró el mayor número de muertos.

Los autores del estudio destacaron que el riesgo que suponen los huracanes ha aumentado en alcance más allá de las zonas costeras.

Bernadette Woods Placky, meteoróloga jefe de la ONG Climate Central, dijo que Helene «tenía tanta intensidad» que tomaría tiempo para que perdiera fuerza, pero la «tormenta se estaba moviendo rápido… por lo que podría llegar más tierra adentro bastante rápido».

Este estudio utilizó tres metodologías para examinar los tres aspectos de la tormenta y fue realizado por investigadores de Estados Unidos, el Reino Unido, Suecia y los Países Bajos.

Para estudiar sus precipitaciones, los investigadores utilizaron un enfoque basado tanto en observaciones como en modelos climáticos, dependiendo de las dos regiones involucradas: uno para áreas costeras como Florida, y otro para áreas del interior como los montes Apalaches.

Huracán Helene
Helen dejo a su paso en algunas ciudades de florida una estela de destrucción

En ambos casos, el estudio encontró que las precipitaciones habían aumentado en un 10 por ciento debido al calentamiento global, que actualmente se encuentra 1,3 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

Para estudiar los vientos de Helene, los científicos analizaron datos sobre huracanes que datan del año 1900. y determinaron que los vientos de Helene eran un 11 por ciento más fuertes, o 13 mph (21 kph), como resultado del cambio climático.

Por último, los investigadores examinaron la temperatura del agua en el Golfo de México, donde se formó Helene, y descubrieron que era alrededor de 2 grados Celsius superior a lo normal esta temperatura récord fue entre 200 y 500 veces más probable debido al cambio climático, afirma el estudio.

Los océanos más cálidos liberan más vapor de agua, lo que proporciona más energía para las tormentas a medida que se forman «Si los humanos continúan quemando combustibles fósiles, Estados Unidos se enfrentará a huracanes aún más destructivos», advirtió Clarke en un comunicado.