
Una mujer murió en un linchamiento por parte de habitantes de Taxco, en el Estado de Guerrero, al sur de México. La fallecida era la principal sospechosa del secuestro y asesinato de Camila Gómez, una niña de ocho años.
El ataque a golpes contra la supuesta secuestradora y dos cómplices fue captado por las cámaras de los medios de comunicación. La mujer murió tras ser auxiliada por policías y elementos de la Guardia Nacional, y trasladada a un hospital de la zona. Reporteros locales informan de que las otras dos personas fueron ingresadas también.
El linchamiento se produjo después de que decenas de habitantes bloquearan la avenida principal de la ciudad, de 105.000 habitantes, y se concentraran afuera de la casa de la mujer para exigir su detención.
Agentes ministeriales explicaron que no contaban con una orden y que no podían consumar el arresto. Los manifestantes volcaron un par de vehículos y rompieron el cerco de alrededor de una veintena de policías para sacar de la vivienda a los sospechosos del crimen. Las tres personas fueron agredidas a golpes, patadas y con palos.
De acuerdo con los primeros reportes, Camila salió de su casa para dirigirse al domicilio de una amiga; sin embargo, los padres de la conocida aseguraron que nunca llegó.
En las cámaras de vigilancia de la zona se observa que Camila efectivamente llega a la casa de la amiga, pero ya no se ve el momento en que sale y por el contrario, en la grabación hay una mujer sacando bolsas de basura en donde supuestamente habrían estado los restos mortales de la menor.
La mujer sale de la casa y sube los bultos a la cajuela de un taxi con ayuda de otro hombre y posteriormente se retiran del lugar.
De acuerdo con fuetes policiales consultadas por el medio El Sur, el móvil del crimen apunta hacia un secuestro ya que la pareja habría exigido el pago de 250 mil pesos (15 mil dólares) para su liberación.
Posteriormente, el cuerpo de la niña fue encontrado durante la madrugada del jueves en una bolsa de basura en un paraje cerca de la caseta de Zacapalco, en los límites entre los estados de Guerrero y Morelos.
En México, los delitos contra menores de edad, incluyendo secuestros y asesinatos, representan un grave problema de seguridad y justicia. Según datos oficiales de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), en el año 2020 se registraron 958 casos de homicidios dolosos contra niñas, niños y adolescentes. Esta cifra refleja la crítica situación de violencia en la que viven los menores en el país.
Por otro lado, el número de secuestros de menores en México también es motivo de alarma. De acuerdo con el informe anual del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta diciembre de 2020, se reportaron 29 secuestros de menores de edad.
Estos datos evidencian la importancia de implementar políticas públicas más efectivas para combatir y prevenir la violencia contra menores en México.
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