
El presidente Javier Milei sufrió un revés este jueves cuando la cámara de senadores de Argentina rechazó el megadecreto de desregulación económica dictado por el Ejecutivo en diciembre y cuya suerte depende ahora de la cámara de diputados.
El decreto «sigue vigente, va a pasar a la cámara de Diputados y vamos a ver cómo sigue esta historia», declaró el senador oficialista Ezequiel Atauche, luego de la votación que concluyó con 42 votos en contra, 25 a favor y cuatro abstenciones.
Tras la votación en el Senado, Milei reposteó en su cuenta en la red social X un mensaje donde se tacha a quienes votaron en contra de «traidores a la patria», mientras que el vocero de la Presidencia argentina, Manuel Adorni, lamentó que por primera vez en la historia rechazaran un DNU «a apenas tres meses de asumir el nuevo Gobierno».
El DNU queda ahora en manos de la Cámara Baja. Si esta lo rechazase, perdería vigencia de inmediato; en caso contrario, conservará validez de ley.
A día de hoy parece muy difícil que la Cámara de Diputados vote también en contra, pero sería un riesgo demasiado alto para Milei. El presidente necesita el acompañamiento del Congreso para dotar a su plan económico.
Tras el rechazo mayoritario en el Senado, el DNU será analizado en la Cámara Baja, donde la formación oficialista de ultraderecha La Libertad Avanza también es minoritaria .
Hubo críticas puertas adentro del oficialismo por la decisión de Villarruel de convocar a la sesión en vez de esquivar la maniobra opositora.
El miércoles, la propia Presidencia argentina emitió un comunicado en el que expresó su «preocupación por la decisión unilateral de algunos sectores de la clase política que pretenden avanzar con una agenda propia e inconsulta».
Todos los mandatarios de Argentina han firmado decretos de necesidad y urgencia durante su gestión.
Esa es la línea de ataque elegida por el Gobierno para cargar contra los legisladores, a los que acusa de poner palos en la rueda del cambio. “Nuevo récord histórico: la decadencia .
