
Donald Trump, el expresidente estadounidense prometió el viernes 16 de febrero apelar la decisión de un juez de Nueva York en el caso de fraude que le costó al magnate inmobiliario una multa de 355 millones de dólares y la prohibición de dirigir empresas en el estado durante tres años.
«Apelaremos» la decisión dictada por el juez Arthur Engoron,
dijo Trump fuera de su finca Mar-a-Lago, al tiempo que acusó al presidente Joe Biden de impulsar la acusación.
La sentencia es la segunda de este año contra Trump, después de que el mes pasado fuera condenado a pagar 83,3 millones de dólares por difamación por la escritora E. Jean Carroll.
El expresidente también podría enfrentarse a cuatro juicios penales en 2024, a medida que su campaña presidencial avanza hacia las elecciones presidenciales en noviembre.
Trump, que a sus 77 años busca volver a la Casa Blanca en los comicios de noviembre, y dos de sus hijos Trump Jr y Eric Trump- comparecieron en un largo proceso civil de octubre a enero, acusados de haber inflado el valor de los activos de su imperio familiar, la Trump Organization.
La defensora del magnate, Alina Habba, tildó el veredicto de «injusticia manifiesta» y anunció su apelación: «Confiamos en que la Corte de Apelaciones anule este veredicto atroz y ponga fin a esta implacable persecución».
Sus dos hijos han sido condenados asimismo a pagar 4 millones de dólares cada uno.
En su red social Truth Social, el magnate repitió que se trata de una «interferencia electoral» y una «caza de brujas».
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, declaró que este fallo es «una enorme victoria» para todos aquellos que «creen que todos estamos obligados a jugar con las mismas reglas, incluidos los expresidentes».
«No importa lo grande, rico o poderoso que creas que eres, nadie está por encima de la ley»,
apostilló la fiscal.
James presentó esta demanda civil en 2022 alegando fraude financiero contra los miembros de la familia Trump por inflar el valor de su imperio inmobiliario, un conglomerado de presas que incluye rascacielos, hoteles de lujo y campos de golf en todo el mundo durante la década de 2010.
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