
El comandante militar del ELN, Antonio García, reconoció este sábado que la guerrilla cometió un «error» el secuestro del padre de Luis Díaz y aseguró que ordenó su liberación.
«Fue un error la retención del padre de Luis Díaz realizada por el Frente de Guerra Norte», escribió en su canal de Telegram el cabecilla rebelde.
Los miembros de esa rama del Ejército de Liberación Nacional (ELN) abordaron el 28 de octubre la camioneta en la que se movilizaba la víctima.
Se trata de Luis Manuel Díaz quien iba con su esposa en el vehículo.
El hecho ocurrió en Barracas el poblado natal del jugador del Liverpool, en el departamento de La Guajira (norte).
Ese mismo día liberaron a Cilenis Marulanda, pero los secuestradores se llevaron al padre, según las autoridades a la aledaña Serranía del Perijá.
El miércoles los negociadores de paz del ELN le confesaron a la contraparte del gobierno que el Frente de Guerra Norte tenía a Luis Manuel.
Según lo manifestado por el comandante este sábado, en la primera confesión pública del ELN por este hecho, la cúpula guerrillera «orientó la liberación del padre de ‘Lucho'».
«Esperamos que las situaciones operativas en el terreno puedan solucionarse, es la orientación que tienen los mandos para agilizar la liberación».
Medios locales publicaron un comunicado del Frente de Guerra Norte al que ninguna autoridad le ha dado veracidad.
En ese texto aseguran que secuestraron a «Mane» para pedir dinero a cambio de su liberación.
También dicen que no sabían que se trataba del padre del extremo de la selección de Colombia.
El secuestro del padre de Luis Díaz hace tambalear el proceso de paz que sostiene el ELN con el gobierno del izquierdista Gustavo Petro.
Además, podría afectar el cese al fuego bilateral por seis meses acordado entre las partes desde el 3 de agosto.
Opositores señalan que la guerrilla se está burlando del gobierno y continúa secuestrando, pese a que el decreto de la tregua especifica que esos actos violan la tregua.
Petro, en el poder desde agosto de 2022, aseguró en la víspera que el secuestro fractura la «confianza» entre los negociadores de cara a «las posibilidades de paz en Colombia«.
De enero a septiembre de este año grupos ilegales retuvieron a 241 personas; 70% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos del Ministerio de Defensa.
Con información de AFP
