
El Secretario de Estado, Antony Blinken, afirmó este viernes en Tel Aviv que «el único medio de garantizar» la seguridad de Israel es la creación de un Estado palestino.
«La única forma de garantizar una seguridad duradera» para Israel es que los palestinos «hagan realidad sus legítimas aspiraciones a un Estado propio», afirmó Blinken en una conferencia de prensa. «La mejor manera, quizás la única, es la de dos Estados para dos pueblos», señaló.
lBlinken llegó este viernes a Israel para buscar «medidas concretas» en la protección de los civiles en la Franja de Gaza.
Gaza ha estado bajo incesantes bombardeos israelíes desde el letal ataque del grupo islamista palestino Hamás, Blinken además defendió la defensa de Israel ante Hamás.
Blinken lleva a cabo su segunda gira por Oriente Medio desde que estalló la guerra el 7 de octubre. Su llegada a Tel Aviv se produjo horas después de que Israel anunciase que cercó por completo la ciudad de Gaza.
«Vamos a hablar sobre medidas concretas que pueden y deben tomarse para minimizar el daño a los hombres, mujeres y niños de Gaza», dijo Blinken.
El secretario de Estado se reunirá con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y participará en una reunión de su gabinete de seguridad, según un periodista de la AFP que lo acompaña.
En la incursión de Hamás en territorio israelí, los comandos también secuestraron a más de 240 personas.
Después de una semana de combates en el norte de la Franja, los soldados israelíes consiguieron «cercar la ciudad de Gaza, centro de la organización terrorista Hamás», dijeron militares de Israel.
«Estamos en el corazón de la campaña militar, nuestros éxitos son impresionantes», celebró Netanyahu en una visita a una base militar cerca de Tel Aviv.
El dirigente reconoció que la operación es «difícil» y que incluye «pérdidas dolorosas». Hasta ahora, el ejército ha notificado 332 soldados muertos.
Israel bombardeó el enclave el viernes de madrugada, según un periodista de la AFP.
Según el ministerio de Salud de Hamás, que gobierna el territorio, siete personas murieron en un ataque en Jabaliya, un campo de refugiados en el norte de la Franja, y donde fallecieron cerca de 200 personas en anteriores bombardeos.
Videos compartidos por Hamás muestran a sus combatientes emergiendo de túneles para atacar los tanques israelíes, cuyo avance es difícil por la destrucción de los bombardeos.
«Gaza será una maldición en la historia de Israel» y muchos de sus soldados «volverán en bolsas negras», dijo un portavoz de las Brigadas.
El ejército israelí afirmó haber combatido contra «unidades terroristas» que usaron «misiles antitanque» y artefactos explosivos improvisados.
En la densamente poblada ciudad de Gaza, algunos de sus habitantes han buscado refugio cerca del hospital Al Qods.
«Necesitamos un lugar seguro para nuestros niños», dijo a la AFP Hiyam Shamlakh, de 50 años. «Todo el mundo está aterrorizado. Los niños, las mujeres, los ancianos», agregó.
Desde el miércoles, heridos y personas con pasaporte extranjero pudieron dejar el territorio asediado a través del paso fronterizo de Rafah con Egipto.
La ONU señaló que unos 60 heridos y alrededor de 400 extranjeros o personas con doble nacionalidad salieron de Gaza.
Israel empezó este viernes a enviar de vuelta a Gaza a todos los trabajadores de ese enclave que se encontraban en su territorio en el momento del ataque de Hamás.
«Israel corta todos los vínculos con Gaza, no habrá más trabajadores palestinos de Gaza», había indicado la víspera el gabinete de seguridad israelí. Unos 18.500 gazatíes tenían un permiso de trabajo cuando estalló la guerra, según las autoridades israelíes.
La ONU dijo estar «profundamente preocupada» con esta medida, teniendo en cuenta «la gravedad de la situación» en el enclave palestino.
La visita de Blinken, que después debe viajar a Jordania, se produce en un momento de preocupación por una expansión regional del conflicto.
La guerra incrementó las tensiones en Cisjordania, ocupada por Israel desde 1967, donde este viernes murieron seis palestinos en una serie de incursiones del ejército israelí.
Israel también anunció un «vasto ataque» contra posiciones de Hezbolá en el sur de Líbano, en respuesta a disparos procedentes de esa zona contra el norte de su territorio.
La violencia ya dejó más de 70 muertos en el sur de Líbano desde el 7 de octubre, según un recuento de AFP, la mayoría combatientes de Hezbolá. Del lado israelí murieron ocho soldados y un civil.
Además de los bombardeos, Israel impuso un asedio prácticamente total de ese territorio de 362 km2 cortando el acceso de agua, comida, electricidad y combustible.
Este asedio se flexibilizó apenas en los últimos días para encaminar algunas provisiones en más de 370 camiones de ayuda humanitaria, según la ONU.
La ONU estimó la ayuda necesaria para la población de Gaza y Cisjordania en 1.200 millones de dólares hasta finales de 2023.
Con información de AFP

