
Los republicanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos eligieron este martes 24 de octubre al legislador Mike Johnson como su quinto nominado a “speaker” (presidente) del órgano, horas después de que el anterior aspirante, Tom Emmer, se retirara de la contienda por no contar con el apoyo suficiente de su partido.
Johnson, abogado especializado en cuestiones constitucionales, había unido a los republicanos en torno al esfuerzo legal de Donald Trump para anular los resultados de las elecciones de 2020.
Tres semanas después de que triunfase el voto de censura contra McCarthy, la Cámara de Representantes sigue sin presidente y con la actividad legislativa paralizada.
Los republicanos tienen 221 congresistas y hacen falta 217 votos para garantizarse la elección, así que basta un decisión de ellos para imponer su veto. Con Johnson, ya ha habido cuatro nominados a puerta cerrada por el grupo parlamentario para el cargo.
Dos de ellos han tenido que tirar la toalla antes de empezar y otro se ha estrellado contra el rechazo del pleno. Ahora es el turno de Johnson, pero nada garantiza que vaya a ser el elegido, señala los analistas.
Hasta que no se elija a un nuevo presidente de la Cámara no se pueden aprobar nuevas resoluciones o proyectos de ley en un momento en que está en el aire la aprobación de nueva ayuda militar para Ucrania e Israel.
