
El grupo Hamas difundió el video de una rehén israelí identificada como Maya Sham, quien permanece cautiva en Gaza y es parte del numeroso grupo de rehenes en manos de los combatientes palestinos, mientras Israel se prepara para una operación terrestre en la Franja de Gaza.
En el vídeo, se pueden ver varias imágenes sin sonido de la joven siendo atendida por un supuesto médico por una herida en el brazo. Posteriormente, aparece la mujer mirando de frente a la cámara y ofreciendo un comunicado de su estado.
“Han estado cuidándome, proporcionándome medicamentos. Sólo les pido que me lleven de regreso a casa lo antes posible con mi familia, mis padres, mis hermanos. Por favor, sáquenme de aquí lo más rápido posible”, dijo la rehén, que añadió tener 21 años y ser de la localidad israelí de Shoham
La joven fue secuestrada “temprano el sábado por la mañana”, cuando se iba de la fiesta electrónica cerca de Gaza donde al menos 260 personas fueron masacradas y otras capturadas durante el ataque por tierra, mar y aire de Hamás que tomó por sorpresa a Israel.
El medio israelí Haaretz ha compartido más información sobre la situación de la joven, y explican que se trata de Maya Sham, una ciudadana con doble nacionalidad franco-israelí de 21 años. Si bien no se conoce la fecha en la que se grabó el vídeo, la familia de Sham declara estar “muy feliz” al conocer el paradero de la joven.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) afirman que, con este tipo de comunicados, “Hamás está tratando de presentarse como una organización humana, mientras que es responsable del asesinato y secuestro de bebés, mujeres, niños y ancianos”. A su vez, condenaron a Hamás como una “organización terrorista asesina”, y afirmaron estar empleando “todas las medidas operativas y de inteligencia” para rescatar a los rehenes.
Por su parte, el portavoz del ala militar de Hamás, Abu Obeida, emitió un comunicado explicando que el grupo cuenta con unos 200 rehenes israelíes, retenidos por diferentes facciones. A su vez, el grupo afirmó que estos cautivos están siendo tratados con “dignidad y respeto”, y comunicaban que 22 de los rehenes habían fallecido a causa de los ataques aéreos del ejército de Israel sobre la Franja de Gaza.

