
Las principales ciudades de Estados Unidos están en alerta por la amenaza del grupo terrorista Hamás tras la convocatoria a palestinos, árabes, musulmanes “y defensores de la libertad en todo el mundo” a un ‘viernes 13 de terror’.
En el mensaje, hecho por el exlíder de Hamas, Khaled Mashal, se pide que el viernes 13 de octubre sea un día mundial de «ira» en apoyo al reciente ataque de Hamas contra Israel, que ha dejado más de 1,300 israelíes muertos.
En Washington D.C. las inmediaciones del Capitolio, la Casa Blanca y el Pentágono han redoblado la presencia de efectivos policiales, además en sinagogas y embajadas y consulados de Israel, en redes sociales las autoridades le han pedido a la comunidad que denuncien cualquier actividad sospechosa.
En Miami Dade, la alcaldesa Daniella Levine Cava anunció la noche del jueves un incremento en las medidas de seguridad alrededor de centros de culto religioso de comunidades judías y árabes en el condado, entre otros lugares, «La seguridad de todos nuestros residentes y visitantes es nuestra principal prioridad», escribió.
La ciudad de Nueva York tomó medidas ante posibles ataques terroristas. En ese sentido, la policía local canceló las vacaciones de sus agentes, ordenó que se presenten a sus labores con uniforme y activó un centro de operaciones en Manhattan ya que se prevé al menos un acto de apoyo a Palestina, el convocado en Times Square.
Los funcionarios de Seguridad Nacional de Estados Unidos aún no han visto indicios de que los llamamientos a un “día de indignación” este viernes anunciados por un ex líder del grupo militante Hamás provoquen violencia en el país, aunque siguen preocupados de que un torrente de imágenes y propaganda pueda cambiar rápidamente la situación.
