
El último sospechoso con vida del tiroteo fatal contra el rapero Tupac Shakur en Las Vegas fue acusado de homicidio con un arma letal por el asesinato de 1996, un avance añorado desde hace tiempo en un caso que ha frustrado a los investigadores y fascinado al público en los últimos 25 años.
Los investigadores conocen a Davis desde hace mucho tiempo y había admitido en entrevistas y sus reveladoras memorias de 2019, Compton Street Legend, que iba como pasajero en el Cadillac desde el cual salieron los disparos contra el rapero en septiembre de 1996.
Después de años sin avances en el caso, el pasado julio la Policía de Las Vegas registró la vivienda en Henderson (Nevada) de Paula Clemons, esposa de Davis y quien en múltiples ocasiones había asegurado que su sobrino Orlando Anderson estuvo implicado en el asesinato del artista. Anderson estuvo envuelto en un altercado con Shakur y otros individuos cuando se encontraban en el hotel MGM Grand en Las Vegas viendo una pelea de boxeo.
Anderson negó su responsabilidad en el asesinato en numerosas ocasiones y dos años después de la muerte de Shakur murió en un tiroteo entre pandillas.
El autor de «Hit ‘Em Up» fue asesinado a los 25 años después de salir de una pelea de boxeo en el hotel MGM Grand en Las Vegas tras recibir varios impactos de bala desde un vehículo.