
Estados Unidos se prepara para una de las celebraciones más importantes: la independencia de Gran Bretaña, una festividad que tiene su origen en la adopción unánime por parte del Segundo Congreso Continental de la Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776, un documento que anuncia la separación de las 13 colonias de Gran Bretaña.
Sin embargo, no fue hasta un año después, según la Biblioteca del Congreso, una celebración espontánea en Filadelfia marcó el aniversario de la independencia estadounidense. Desde el primer presidente George Washington hasta Joe Biden han celebrado una fecha que marca el inicio de Estados Unidos como nación.
El 4 de julio se celebra con actividades como fuegos artificiales, ceremonias, discursos, desfiles y conciertos, entre otros. Además, los estadounidenses hacen reuniones familiares y barbacoas pero lo más común son la preparación de hamburguesas, hot dogs o perros calientes y postres que son decorados con la bandera de Estados Unidos.
Los estadounidenses se suman a la fiesta utilizando sombreros, franelas o cualquier prenda con los colores del país: azul, blanco o rojo durante el día para cerrar con el show de fuegos artificiales que es uno de los más esperado. En las ciudades del país las alcaldías organizan actividades para que los residentes puedan ir a disfrutar del show, pero los que quieren disfrutar en casa compran algunos productos pirotecnicos.
Las estadísticas de la Asociación Estadounidense de Pirotecnia muestran que en el año 2000, los consumidores estadounidenses gastaron $407 millones en fuegos artificiales. Para 2022, esa cifra aumentó a $ 2.3 mil millones
En ciudades como Miami algunos residentes prefieren aprovechar el feriado para ir a la playa o pasear en bote, sin embargo, un nutrido grupo de residentes opta por compartir en casa las comidas típicas de la fecha. Durante el feriado las oficinas gubernamentales, bibliotecas y algunos supermecados cierran sus puertas.

