
El diario estadounidense, The Wall Street Journal (WSJ) publicó este jueves un artículo en el que afirma que «China y Cuba han llegado a un acuerdo secreto para que China establezca una instalación de espionaje electrónico en la isla, en un nuevo y descarado desafío geopolítico de Beijing a Estados Unidos, según funcionarios estadounidenses familiarizados con inteligencia altamente clasificada».
La información indica que según funcionarios conocedores de este asunto, «Beijing acordó pagar a La Habana varios miles de millones de dólares por instalación de escuchas«. Y detalla que «una instalación de espionaje en Cuba, aproximadamente a 100 millas de Florida, permitiría a los servicios de inteligencia chinos captar comunicaciones electrónicas en todo el sureste de los EE. UU. y monitorear el tráfico de barcos estadounidenses».
En el sureste de los Estados Unidos se encuentran muchas bases militares, señala el WSJ.
Asimismo, el diario con sede en Nueva York agrega que esta revelación «ha despertado la alarma dentro de la administración Biden, debido a la proximidad de Cuba a los Estados Unidos continentales.»
«Washington considera a Beijing como su rival económico y militar más importante. Una base china con capacidades militares y de inteligencia avanzadas en el patio trasero de los EE. UU. podría ser una nueva amenaza sin precedentes», subraya el WSJ.
Igualmente revela que la información de inteligencia sobre el sitio planificado para Cuba «aparentemente» fue recopilada en las últimas semanas, y que funcionarios estadounidenses describieron dicha información como «convincente».
De acuerdo con el artículo de WSJ, funcionarios estadounidenses dijeron que la base permitiría a China realizar señales de inteligencia que «podrían incluir el monitoreo de una variedad de comunicaciones, incluidos correos electrónicos, llamadas telefónicas y transmisiones satelitales«, lo que se conoce «en el mundo del espionaje como sigint», concluyó la información.
El diario, reconocido por centrarse en temas de negocios y economía, citó en su artículo al portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kirby, quien dijo que: “Aunque no puedo hablar de este informe específico, somos muy conscientes de los esfuerzos de la República Popular China para invertir en infraestructura en todo el mundo que puede tener fines militares, incluso en este hemisferio, y hemos hablado muchas veces sobre ellos”.
Kirby añadió que «monitorearán de cerca» este asunto. «Tomamos medidas para contrarrestarlo y confiamos en que podemos cumplir con todos nuestros compromisos de seguridad en casa, en la región y en todo el mundo”.
El mes pasado, el presidente Biden envió al director de la Agencia Central de Inteligencia, William Burns, a un viaje secreto a Beijing. También el asesor de seguridad nacional, Jake Sullivan, sostuvo conversaciones con un alto funcionario chino en Viena, recordó el WSJ.
Se espera que el secretario de Estado, Antony Blinken, viaje a Beijing a fines de este mes y posiblemente se reúna con el dirigente chino, Xi Jinping.
El presidente Biden, por su parte, dijo en mayo que creía que habría un deshielo en las relaciones entre Estados Unidos y China, a pesar de las recientes tensiones públicas.
Con informació de Martí Noticias
