Qué son los “falsos saludables” y cómo identificarlos

La industria alimentaria ofrece campañas de marketing con las promueven productos supuestamente sanos, pero que en realidad no lo son.

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Cuidar la forma de alimentarse para mejorar la calidad de vida puede convertirse en un gran desafío. Sin embargo, algunas veces se añaden en la dieta alimentos en apariencia saludables que, por sus propiedades, pueden afectar tu salud.

La industria alimentaria en constante crecimiento ofrece campañas de marketing con las que se busca vender productos supuestamente sanos, pero que realmente no lo son. Es por ello necesario aprender a identificarlos.

Los «falsos saludables» son alimentos que se comercializan como opciones saludables, al tener menor cantidad de un nutriente en particular. Por ejemplo son los llamados «light» que tienen un 30% menos, ya sea de grasas, azúcares o sal. Pero para conseguir que se alimento mantenga sus características, son agregados otros ingredientes en altas concentraciones para mejorar el sabor, color, o para darles mayor tiempo de conservación, los cuales pueden dañar nuestra salud.

La nutricionista Rocío Galeano mencionó como ejemplos las barritas de cereales, jugos envasados de frutas, y otros ultra procesados como caldos instantáneas «bajo en grasa» o galletas «light».

Lic. Rocío Galeano @minerva_nutricion en instagram

“Siempre será mejor preferir los alimentos reales, por sobre los que vienen en paquetes”, indicó la profesional. “Básicamente volver a una alimentación real, y evitar en lo posible los alimentos ultraprocesados, como las comidas rápidas, todas ellas altas en grasas saturadas y azúcares”, agregó.

Alimentos bajos en grasas

Si bien los alimentos libres o bajos en grasas pueden ser una interesante opción los falsos alimentos saludables pueden contener grandes cantidades de azúcares refinados para mejorar el sabor de los alimentos sin grasas. 

Es bueno saber que no todos los tipos de grasas son perjudiciales para tu salud: por ejemplo, las insaturadas que pueden proteger tu corazón. Además, de forma controlada pueden mejorar el funcionamiento de tu cuerpo y ser más beneficiosos que el azúcar en exceso de estos alimentos.

Ensaladas procesadas

Las ensaladas aportan un gran número de nutrientes y compuestos orgánicos beneficiosos. Pero las que son procesadas pueden no ser tan saludables como se piensa. Estos falsos alimentos saludables contienen grandes cantidades de azúcares refinados, aceites, grasas y químicos dañinos. Es mejor si preparas tus propias ensaladas.

Zumos de frutas azucarados

Las frutas son alimentos con un aporte nutritivo que las hace beneficiosas de forma natural, en ensaladas o en zumos. Sin embargo, cuando son procesados pueden contener grandes cantidades de químicos como conservantes o saborizantes artificiales que pueden ser dañinos. Algunos tienen bajo contenido de frutas y en su mayoría están compuestos por agua y aditivos.

Barritas energéticas

Las barras de proteínas comerciales tienen un aporte proteico que es bajo en relación con los aditivos añadidos perjudiciales. Estos falsos alimentos saludables suelen contener azúcares y jarabes refinados, sodio, colorantes y saborizantes artificiales, soja y otros aditivos que reducen sus beneficios. Al consumir estas barras se consume una gran cantidad de calorías y carbohidratos que pueden generar un efecto adverso al que se espera.

Opciones nutritivas

Para mejorar la alimentación de cualquier persona, la nutricionista sugiere darle prioridad a los nutrientes y sus combinaciones, lo que permitirá no solo alimentarnos sino mejor aún nutrirnos.

Las proteínas: son la base de una alimentación saludable, por la cantidad de funciones que cumple en nuestro organismo. Se encuentran en productos de origen animal principalmente.

Las grasas saludables: responsables no solo de la saciedad y palatabilidad (cualidad de ser grato al paladar un alimento) de las comidas, también es muy importante para el cerebro y la salud intestinal.

Los carbohidratos: elegirlos sabiamente, prefiriendo aquellos naturales, como tubérculos, legumbres y cereales integrales, que además aportan fibra ayudando a la microbiota.

Los micronutrientes: presentes en frutas y vegetales, tan necesarios para la salud general.

Las frutas y verduras frescas son mejores. Foto: Facebook.

Una dieta antiestrés

En condiciones de estrés el cuerpo se encuentra en un constante estado de tensión, lo que consume bastante energía y es el motivo por cual se busca alimentos altamente calóricos, como comidas rápidas y procesados azucarados.

“Recomiendo elegir opciones saludables como frutas, las que tengas a disposición, siempre es mejor las de estación, pero evitar consumirlas solas. Es recomendable acompañarlas con una fuente de grasa saludable como son los frutos secos (almendras, nueces, castañas) para lograr mayor saciedad”, recomendó.

Entre las frutas con alto contenido de antioxidantes se encuentran los frutos rojos, el aguacate y en esta temporada darle bastante énfasis a los cítricos.

Cuanto más colorido, ¡mejor!

En cuanto a los vegetales, la variedad permite lograr mejores beneficios.  Galeano señala que es mejor optar por incluirlos en colores: rojos, naranjas, verdes, morados. “Cuanto más colores, más antioxidantes incluimos en cada plato”, dijo.

Básicamente una dieta equilibrada y bien variada ayuda a mejorar el estrés diario, aumenta la inmunidad y permite mantenernos activos tanto física como mentalmente.

La forma de medir el peso ideal hoy día es diferente. Foto: Internet.

¿Cómo saber cuál es tu peso ideal?

El peso ideal se obtiene por fórmulas en base a la edad, estatura e incluso contextura corporal. Sin embargo, la especialista explicó que todos estos métodos ya no son utilizados en la actualidad debido a que el peso varía por muchos motivos. Y no representan una medida de valor para determinar el estado nutricional de una persona.

“En la actualidad no hablamos de peso ideal con los pacientes y nos enfocamos en el estado nutricional general. Se sigue midiendo el peso sólo como un indicador más, pero le damos foco a la masa grasa y masa magra del paciente y sus valores laboratoriales. Y vamos modificando hábitos, incluyendo actividad física, para lograr un estado de salud óptimo”, enfatizó.